Comer y beber
Restaurantes auténticos
Un restaurante mallorquín auténtico se reconoce enseguida: carta corta escrita a mano, menú del día entre semana, mesas de familias del pueblo y platos que no salen en las fotos, como el frit, el arròs brut, el tumbet, los caracoles o la porcella asada. Suelen estar en los pueblos del interior, en carreteras secundarias o en el centro de siempre de la ciudad, y los mejores precios son a mediodía. Pregunta por el plato del día y por el postre de la casa. Los domingos se llenan de familias: llega pronto o reserva.
Actualizado en octubre de 2026
